supermag se activó demasiado pronto. Esto suele ser un indicador de que algún código del plugin o tema se ejecuta demasiado pronto. Las traducciones deberían cargarse en la acción init o más tarde. Por favor, visita Depuración en WordPress para más información. (Este mensaje se añadió en la versión 6.7.0.) in /home/partenon/public_html/wp-includes/functions.php on line 6121 Martha
– Vive en un sistema de creencias en donde la mujer es inferior al hombre, está a su servicio.
– Alimenta y sostiene son sus acciones estos pensamientos: desprecio, falta de valor personal, su palabra no es fiable,
no es digna de consideración, cree que es su obligación tener hijos, cuidar de la familia y del marido, siempre al servicio de todos, objeto sexual y de placer, merece ser violentada física, verbal, psicológicamente, es responsable de los actos del hombre hacia ella, es ignorada, se percibe poco inteligente, rechazada, debe ser obediente a todo lo que se le imponga, es menospreciada.
-Se ha convertido en vigilante de este sistema de creencias.
-La base de su sistema de creencias es el miedo, la culpa, el pudor.
-No es capaz de cuidarse a sí misma necesita de un varón que la cuide.
-Ignora que vive en un sistema de creencias impuesto por el hombre en el que la mujer está excluida, no es digna de vida, es discriminada, le fue arrebatada su identidad femenina y perdió su poder.
-La mujer internamente siente rechazo a su propio género y desea ser como el hombre, tener su poder.
-La cultura dominante apagó nuestras capacidades y así también nosotras mismas.
– Ignora que al mantenerse siempre en servicio se convierte en el centro de su entorno, ejerciendo el control de todo lo que le rodea.
-Impide que los demás asuman la responsabilidad de sus propias vidas y entorno.
-El silencio es parte del sistema de creencias, al hacerlo, nos convertimos en sus complices. No es un mérito vivir en silencio.
-Nuestro valor está en la virginidad, al perderla, somos ‘productos’ sin valor.
-Vivir como Martha es vivir en un mundo fragmentado.
-El hombre se siente dueño de la Creación, se cree con derecho a tomar todo lo que esté a su paso, sin importar nada, porque al fin y al cabo siempre es justificado por los de su mismo género incluso por las mujeres.
-Las mujeres en María Magdalena pasamos de ser las Amadas de Dios a prostitutas.
-Vivir en un sistema de creencias falso genera violencia de género.
María
-Jesús fue el varón que restituyó la dignidad de la mujer, y habló en favor de ella a través de sus acciones y su vida.
-María Magdalena no fue prostituta, ni la redimida por Jesús, fue la mujer valiente, fuerte, que acompañó e impulsó el ministerio de Jesús, su discípula Amada, al igual que cada una de nosotras.
-Vive en igualdad de condiciones que el hombre.
-Sabe que es necesario cambiar la manera de pensar para terminar con el sistema de creencias que oprime a las mujeres, restituyendo a la humanidad la parte que le falta.
-Necesita conocer, para transformar, todas sus creencias discriminatorias que por generaciones le han sido transmitidas tanto por mujeres como por los hombres.
-Cambiar el sistema de vigilancia antiguo por la solidaridad de género, salir del sistema familiar para apoyar y ayudar a las otras.
-Sin temor, ni pudor, levantar la voz para denunciar cualquier abuso hasta ser escuchadas.
-Podemos cuidar de nosotras mismas.
-Alto a la auto violencia.
-Las hijas y los hijos tienen los mismos derechos.
-Cambiando de mentalidad puedo recuperar mi feminidad y mi poder.
-Soy digna de vivir la Vida tal cual Dios me la otorgó porque soy su hija Amada.
-Sabe que al liberar la conciencia de las mujeres libera la conciencia de la humanidad.
-Desarrollar la interconexión, la integración, de mujeres y hombres para lograr la paz. Como mujeres tenemos el poder de unificar cada fragmento de nuestra vida y del mundo.
Para mí, este artículo es una invitación a hacer valer mi derecho de detener la ignorancia transmitida por generaciones milenarias, de que la mujer fue creada para el ‘uso y abuso del hombre’, para dejar de verme a mi misma y a todo el género como una posesión del hombre y dejar de verme como vigilante de su control, en mi misma y en otras mujeres, para seguir sosteniendo sus tres pilares: miedo, culpa, pudor, con el que se nos ha anulado, violado y asesinado de forma recurrente en esta cultura post-aria que continúa hasta nuestros días. Me pregunto qué se sentirá vivir bajo un esquema de creencias donde la vida se base en una sabiduría de elementos femeninos equilibrados con la inclusión de lo masculino, sin exclusiones de género, como ocurría en India, Medio Oriente y Europa en tiempos prearios, qué sería del planeta y de la humanidad si esto ocurriese.
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